7 preguntas antes de pagar por tu página web

Publicado el 2 de noviembre de 2026

Dueña de una cafetería en Lima revisa una lista de preguntas en su cuaderno mientras conversa con un proveedor frente a una laptop, en un local luminoso con un textil andino en la pared

Antes de pagarle a alguien por tu página web, pregunta siete cosas: a nombre de quién quedará el dominio, cuánto costará desde el segundo año, qué incluye el precio, si tendrás los accesos, qué pasa si cambias de proveedor, quién hará los cambios y cómo se paga. Lo que te respondan debería quedar por escrito.

La mayoría de problemas con una web no aparecen el día de la entrega, sino uno o dos años después: cuando llega una renovación que nadie mencionó o cuando quieres cambiar de proveedor y no tienes cómo. Estas preguntas te sirven para comparar propuestas por algo más que el precio de entrada.

¿A nombre de quién quedará el dominio?

El dominio es tu dirección en internet (tunegocio.pe). Es la pregunta más importante, porque quien figura como titular es quien puede decidir sobre él. Debería estar a tu nombre o al de tu empresa, aunque tu proveedor lo registre y lo renueve por ti.

ICANN, la entidad que coordina los dominios en internet, menciona entre los motivos para rechazar una transferencia que tu nombre no aparezca como titular registrado. Si ya tienes un dominio y no sabes a nombre de quién está, pídele a tu proveedor que te lo confirme con una captura del panel donde se administra.

¿Cuánto me costará desde el segundo año?

Es común que el dominio y el alojamiento (hosting) vengan gratis el primer año. No tiene nada de malo, siempre que sepas el costo de renovarlos. Pide el monto de cada cosa:

  • Renovación del dominio.
  • Renovación del hosting, que es el servidor donde vive tu web.
  • Correos con tu dominio, si van aparte.
  • Complementos o plantillas con licencia anual.
  • Mantenimiento, si es obligatorio u opcional.

Pregunta también si esos montos incluyen IGV. Con eso puedes sumar lo que pagarías en tres años en cada propuesta, que suele decir más que el precio inicial. Para tener una referencia, revisa cuánto cuesta un hosting y un dominio.

¿Qué incluye exactamente el precio?

Dos propuestas con el mismo precio pueden ser muy distintas. Antes de comparar, aclara estos puntos:

  • Páginas: cuántas incluye y cuánto cuesta cada una adicional.
  • Textos y fotos: si los pones tú o están incluidos.
  • Ajustes: cuántas rondas de cambios tienes antes de la entrega.
  • Plazo: cuántos días toma y desde cuándo se cuentan. Muchos empiezan cuando entregas tu material, no cuando pagas.
  • Celular y formulario: que se vea bien en el teléfono y que los mensajes lleguen a tu correo.

Si quieres entender qué hace subir o bajar el precio, te lo contamos en cuánto cuesta una página web.

¿Tendré los accesos cuando la web esté lista?

Un acceso es el usuario y la contraseña para entrar a cada servicio. Tu proveedor puede seguir administrándolos, pero tú deberías tenerlos o poder pedirlos en cualquier momento. La lista básica es esta:

  • Panel del dominio y de su DNS, el sistema que conecta tu dominio con tu web y tus correos.
  • Panel del hosting.
  • Panel de la web, si es administrable.
  • Correos con tu dominio.
  • Google Analytics y Search Console, las herramientas gratuitas que miden tus visitas y cómo te ve Google.

Guárdalos en un lugar seguro, como un gestor de contraseñas. Y pregunta en qué momento te los entregan: lo razonable es que sean tuyos una vez pagado el total.

¿Qué pasa si mañana quiero cambiar de proveedor?

Nadie contrata pensando en irse, pero es la pregunta que mejor muestra cómo trabaja alguien. Una respuesta clara incluye estas tres cosas:

  • Una copia de tu web: si te entregarán los archivos y la base de datos cuando la pidas.
  • El dominio: en los dominios como .com, ICANN indica que el registrador (la empresa autorizada donde está registrado tu dominio) debe darte el código para transferirlo en un máximo de 5 días calendario desde que lo pides. Para un .pe, pregunta cómo funciona ese trámite.
  • La plataforma: si tu web está en un sistema propio del proveedor o en un creador de páginas, averigua si se puede llevar a otro lugar. En algunos casos, cambiarse significa rehacerla.

Si ese momento llega, en cómo cambiar de hosting te explicamos el orden de los pasos para no perder la web ni los correos.

¿Quién hará los cambios después de la entrega?

Tu web va a cambiar: precios, horarios, fotos, servicios. Antes de contratar, pregunta si podrás hacer esos cambios tú mismo desde un panel o si tendrás que pedirlos. Si los pides, averigua cuánto cuestan y en cuánto tiempo los atienden.

Aprovecha para preguntar quién se encarga de las actualizaciones de seguridad y de las copias de respaldo, cada cuánto se hacen y cuánto tiempo se guardan. Si la respuesta es «nadie» o «no sé», ya sabes qué falta resolver.

¿Cómo se paga y qué pasa si algo sale mal?

Un pago por partes, con una parte al empezar y otra al entregar, te da más tranquilidad que pagar todo por adelantado. Pregunta además:

  • Durante cuánto tiempo corrigen los errores después de la entrega, sin costo.
  • Qué pasa si el proyecto se detiene, ya sea por ellos o porque tú tardas en responder.
  • Si la propuesta tiene fecha de validez y qué cambia cuando vence.

Pide todo esto por escrito. No hace falta un contrato largo: basta una propuesta o un correo que tú y tu proveedor puedan revisar después.

Respuestas que deberían hacerte dudar

Si te dicenQué conviene hacer
«El dominio lo registramos a nuestro nombre, es más fácil»Pedir que lo registren a tu nombre o al de tu empresa
«La renovación la vemos el próximo año»Pedir el monto ahora, por escrito
«Los accesos no se entregan»Preguntar por qué y qué pasa si dejas de trabajar con ellos
«Te garantizamos el primer lugar en Google»Desconfiar: nadie controla esa posición
«Cambios ilimitados para siempre»Pedir qué cuenta como un cambio y cuál es el límite real
«Tienes que pagar todo hoy o pierdes el precio»Tomarte el tiempo de comparar y pedir la propuesta por escrito

Preguntas frecuentes

¿Y si mi proveedor actual tiene el dominio a su nombre?

Pídele por escrito que lo cambie a tu nombre o al de tu empresa, y hazlo mientras la relación sea buena. Ten en cuenta que, en dominios como .com, cambiar los datos del titular puede bloquear por un tiempo el traslado a otro registrador. Pregúntale a tu registrador si aplica en tu caso y cuánto dura.

¿El más barato siempre es peor?

No necesariamente. Un precio bajo está bien si las respuestas a estas preguntas son claras. El problema es un precio bajo que esconde renovaciones caras o una web que no te puedes llevar.

¿Me sirven estas preguntas para una tienda en línea?

Sí. Agrega cuántos productos incluye, cómo se conectan los pagos y los envíos, y qué costos o comisiones mensuales tiene la plataforma.

Si ya tienes una propuesta sobre la mesa, usa esta lista para revisarla y pide lo que falte antes de pagar. Nosotros también publicamos nuestras respuestas: el dominio se registra a tu nombre; una vez pagado el total, la web y sus accesos son tuyos; se paga 50% al aprobar y 50% cuando está lista para publicar; y desde el segundo año el hosting cuesta S/ 250 + IGV al año, más el dominio. Puedes ver el resto del detalle en diseño de páginas web.

Fuentes